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05 octubre 2010

Entrevista a Hermenegildo Sábat

Hermenegildo Sábat Con motivo de la presentación de "Héroes de la dependencia", Alberto Lotuf entrevista al gran Hermenegildo Sábat en su progama "Dicen que dicen".

El destacado periodista y artista plástico está presentado su nuevo libro de retratos y la exposición de las piezas que conforman la obra.

A continuación, el video completo de la entrevista:

07 septiembre 2010

"Héroes de la Dependencia", el nuevo libro de Sábat

“Mi trabajo es absolutamente periodístico, pero habida cuenta de que yo no uso palabras, me resulta difícil explicar con palabras por qué yo trabajo sin palabras”, dice Hermenegildo Sábat minutos antes de presentar en el Hotel Panamericano su flamante libro Héroes de la Dependencia, que reúne 80 retratos –cabezas nomás, como las llama su autor– de personajes ignotos. Pese a la tentación del espectador, que encuentra caras conocidas, ninguno de estos óleos pintados sobre telas de 50 por 60 centímetros retrata a un personaje famoso o poderoso, como los que dibuja para el Diario Clarín.

Los originales se mostrarán a partir del jueves en el Centro Cultural Bernardino Rivadavia de Rosario.

Para leer la nota completa en el diario Clarín, click en Sábat: “Seré un mal dibujante, pero soy un buen demócrata”

y en para leer más, click en: Un dolor profundo en el alma del país

01 mayo 2010

Hermenegildo Sábat en "Grafonauta"

En estos dos videos, Hermenegildo Sábat le cuenta a Patricio Barton (en el programa "Grafonauta", Canal á, 1999) como han sido sus orígenes y como es el trabajo de prensa:

Parte 1:


Parte 2:

09 diciembre 2009

Pesismista Militante, Onetti por Hermenegildo Sábat

Juan Carlos Onetti por Hermenegildo SábatHermenegildo Sábat acaba de publicar en un libro veintidós retratos que él mismo ha definido como "una interpretación gráfica de Juan Carlos Onetti". Por tal motivo, la Revista Ñ publicó en su edición digital una nota que reproduzco a continuación:

Da escalofrío, pero un escalofrío especial, un regocijo, mirar estos retratos que Sábat hace de Juan Carlos Onetti. Aquí no funciona sólo el retrato: hay un hombre que mira a otro, y del encuentro de ambas miradas nace un coloquio que el lector percibe como el más cálido abrazo del que está hacia el que ya se despidió mirando. Y da regocijo, en primer lugar, porque este de Sábat es también el Onetti que uno habría soñado encontrar en los años en que el autor de El pozo no era aún, técnicamente, un pesimista militante. Y es, también, el Onetti verdadero, il vero Onetti, que diría su hijo Jorge. Dice Omar Prego Gadea –que sabe tanto de esa mirada– que el título que Menchi Sábat ha puesto a su libro es uno de los grandes aciertos. Es verdad; aparte de los dibujos, que son magistrales, ese subrayado le va a Onetti como si él estuviera escribiendo la autobiografía de su mirada. Hay un cuento suyo, "El infierno tan temido", que da escalofrío (escalofrío del malo, lo contrario del regocijo) porque representa a Onetti contando el destino, y lo hace entre los nubarrones negros de los celos y la venganza. Ese Onetti es el que forma parte de la otra mirada, la del pesimista activo y militante, el que sabe que todo va a acabar mal, y que incluso cuando acaba bien es tan sólo provisionalmente.

Pero me gustaría ir por partes. Ese regocijo que uno siente leyendo los retratos de Sábat proviene de la exactitud de la mirada con la que este genio ha mirado al otro; le conoce profundamente, y no sólo como un lector, como un amigo o como un paisano, sino como un poeta, es decir, un ser intuitivo capaz de encontrar en una mirada, la mirada del primer Onetti, la autobiografía de una ansiedad. Ese Onetti que aparece en los primeros dibujos, el Onetti elegante, estilizado, flaco, dotado de un especial poder de seducción, ya representa en esa mirada el gramo de soledad y de extrañeza que va a generar ese otro Onetti que decide, de pronto, que estar es despedirse. Su evolución, que es casi una evolución histórica o literaria, queda, en las manos de Sábat, como la crónica de una disolución; como aquella célebre canción argentina, se le está haciendo la noche en la mitad de la tarde, y a veces parece que no quiere volverse sombra, "quiero ser luz y quedarme".

Conocí a Onetti en varias etapas de su vida; en los años setenta aún estaba de pie, extrañado, pero de pie; caminaba como si le pesara el mundo; años después, a principios de los noventa, sentí como que recuperaba el ánimo, paradójicamente; alcanzó, desde su cuarto en la avenida de América, esa lucidez tranquila que le hizo, también, acostumbrarse a ese peculiar destierro al que lo condenó Uruguay. Entonces Onetti se incorporaba en la cama, daba unas caladas a su cigarrillo perenne y se tomaba unos tragos de vino o de whisky que Dolly le aguaba con la delicadeza con la que ella fue dibujando los contornos de ternura que también tuvo el genio. Ese Onetti está también aquí: lúcido, risueño casi nunca, siempre mucho más cáustico consigo mismo que con los otros, y pesimista, un militante pesimista. No había, decía, razones para esperar algo mejor; en esos dibujos del Onetti de los primeros años Sábat lo ve como un ángel, ansioso porque acaso le aguarda el porvenir que ya ha visto en las garras de la vida; y ese joven que fue a la playa, buscó alegría y encontró la noche, es súbitamente ese ser que fuma compulsivamente y mira como si el espejo le fuera a devolver una angustia que ya sabía él que estaba ahí, aguardándole como un espejo roto.

Es una sucesión de retratos que conmueve; a Onetti lo ha salvado el tiempo, él no se lo hubiera imaginado. Y si un día, que no ocurrirá, hubiera sobre su obra una manta de olvido, tan sólo la mirada que obtuvo de él Sábat daría noticia a la posteridad de un hombre que, mirando, hizo un relato; Sábat lo ha visto, ha recorrido por esos ojos lo que Onetti decía cuando estaba callado. Lewis Carroll tiene esta frase: "Me gustaría saber de qué color es la luz de una vela cuando está apagada". Pues el color de la mirada de Onetti está, y no busquen más, en estos dibujos de su amigo Menchi.

20 junio 2009

Hermenegildo Sábat: "Todos somos héroes de la dependencia"

Hermenegildo SábatSe inauguró ayer la muestra del artista en el Museo Caraffa de Córdoba. El artista y dibujante de Clarín asistió acompañado por sus colegas Crist y Cachoíto de Lorenzi.

"Recuerdo que ese hombre contradictorio y gran periodista que era (Jacobo) Timerman llamaba a los damnificados para pedirles perdón por los dibujos que yo hacía en La Opinión" contó ayer, casi con ternura y sin atisbo alguno de queja, Hermenegildo "Menchi" Sábat en el Museo Caraffa de esta ciudad.

La charla, en la que lo acompañaron sus colegas Crist y Cachoíto de Lorenzi, precedió a la inauguración de la muestra Héroes de la Dependencia: un lote de 42 pinturas en las que Sábat retrató los rostros y las miradas "de los que habitan el espacio suspendidos de una certeza, el haberla peleado, y hoy atraviesan bocinas, enfrentan los crucigramas de las avenidas, se sientan en la mesa del fondo, miden las monedas y piden un cortado fumándose los recuerdos", tal como las prologó en un bello libro-catálogo Marcelo Ruiz.

"Creo que todos, a nuestra manera somos héroes de la dependencia", dijo el maestro ante un auditorio poblado de jóvenes estudiantes y admiradores que vivieron su presencia en Córdoba como lo que fue: un oasis en medio de la siempre generosa mediocridad de las campañas políticas y el caos en el que está sumergida la ciudad por la pelea de los municipales.

Julio Cortázar y su mítica autopista; la ceguera de Homero; La persistencia de la memoria, de Salvador Dalí -"Para mí una de las mejores obras del Siglo XX"-; sus ya clásicos sellos del león, las bananas y el tomate, se deslizaron en un gozoso, aceitado contrapunto con un Crist con quien ya parecen adivinarse el parpadeo.

El hombre, que es miembro de la Academia de Periodismo, que ganó el premio María Moors Cabot; que ama a Charlie Parker, que dibuja como ninguno lo que pocos pueden poner en palabras, reveló que no tiene ni manager ni galerista y que expone cuando lo invitan. "Estoy trabajando hace más de un año alrededor de la idea de esta muestra. Pero el nombre no es un juego de palabras para contraponerlo a los héroes de la independencia, contrariu sensu, utilizando una expresión en latín que me hace mucha gracia. Es sobre los que a su manera, somos héroes aún en este sistema".

Esos que, anónimos, desde ayer nos miran desde sus cuadros y por los que nadie tendrá que pedir perdón. La muestra sigue hasta el 31 de julio.

Fuente: Revista Ñ

Bonus track: vean la foto de Sábat dibujando en el tablero de Crist pinchando en Menchi custodiado por Blanca en mi mesa de dibujo

02 noviembre 2008

Sábat en la AMIA

“Héroes de la Dependencia” es el nombre de la nueva muestra del gran Hermenegildo Sábat que se podrá visitar en el Espacio de Arte AMIA desde el miércoles 5 al viernes 28 de noviembre.

+Info en sitio de AMIA.
Informó: Museo de la Caricatura Severo Vaccaro.
Nando Cartoonista en Technorati